Música en la oficina: ¿distracción o concentración?

domingo, 8 de agosto de 2010 Alvaro Díaz 0 Comments

El uso de aparatos de sonido en la oficina puede ser negativo o positivo, dependiendo de su nivel de concentración y tolerancia con sus compañeros.

Ahora cada vez es más común ver a los empleados con audífonos escuchando su música a la hora de ejecutar sus labores, de esta forma algunos pueden despejarse del ruido o silencio que exista en la oficina.

“Escuchar música en la hora laboral se vuelve correcto, siempre y cuando no sea prohibido por la empresa en la que se trabaja o no se incomode a otros (en el caso de reproductores de audio que no cuenten con audífonos), que no se realicen tareas que requieran de una mayor concentración, análisis e interpretación de datos, toma de decisiones, entre otros, dijo Carolina Salazar desarrollado Directora de Recursos Humanos.

Si bien la música estimula puede a la vez dificultar las labores que requieren mucha concentración. Por ello destacar si es bueno o malo dependerá mucho de la organización, no obstante existen numerosas ventajas y desventajas a considerar.

Algunos de los puntos positivos son que la música puede llegar a ser un estimulante dentro de la oficina y reducir la sensación de estrés y presión.

De igual forma impulsa estados de ánimo positivos, genera una sensación de tranquilidad y promueve estados de concentración para el análisis de puntos críticos (cuando se trata de música clásica instrumental o jazz), comentó.

Se recomienda que sea música suave y relajante, que le ayude a liberarse de las tensiones y del estrés, que promueva una actitud positiva por medio de la musicoterapia y que contribuya incluso a elevar sus potencialidades, explicó Salazar. Se ha comprobado que la música adecuada puede incrementar los niveles de productividad, estimular la inspiración y motivación en las personas.

“Asimismo entre los aspectos válidos tenemos que acelera el ritmo de trabajo y combate el aburrimiento, además que mejora el humor y hace más amenas las tareas que componen el trabajo. Reduce la sensación de desánimo y aumenta la creatividad porque se sitúan en la misma zona cerebral”, resaltó.

¿Afecta la concentración?
Según Salazar, la música de géneros pop, electrónica, dance, reguetón, rock, entre otros, afecta los niveles de concentración a la hora de trabajar, pues se tiende a estar más pendiente del ritmo o de la letra de la canción.

“El impacto es diferente cuando se trata de una música de tipo ambiental que se escucha por medio de reproductores de audio usados con bocinas y no con audífonos. Por cierto, en muchas ocasiones este tipo de música es proporcionada por la misma empresa”, justificó.

Por otra parte, cuando se trata de si es permitido o no en la institución dependerá de la cultura corporativa y sobre todo de las tareas y responsabilidades que tenga cada miembro de la empresa, así también del aspecto que se desee potencializar en un momento determinado.

Una regla que es necesario tener siempre muy en cuenta es la siguiente: al final podemos trabajar y escuchar música y no lo contrario, que sería escuchar música y trabajar.

El mensaje queda muy claro, ¿no es cierto? Es valoración de cada persona mirar la forma en que la música afecta su rendimiento y el de sus compañeros.

Tomado de elempleo.com .